Pinguino en Punta Arenas

Qué hacer en Punta Arenas rápidamente?: pingüinos “salvajes”


Antes de tener nuestro cara a cara con los pingüinos salvajes, decidimos averiguar qué hacer en Punta Arenas en un día. Al día siguiente continuaríamos nuestro recorrido hacia Puerto Natales y con destino final El Calafate. Decidimos visitar su emblemático Monumento al Ovejero y, aunque mis compañeras de viaje no eran muy amantes de la idea, el cementerio puesto que tenía varios comentario respecto a lo bonito de sus cipreses, alguien dijo naturaleza?? Allá voy yo!!

Si quieres saber como llegar a Punta Arenas, puedes ver la entrada del cruce de Argentina a Chile.

Cementerio de Punta Arenas

Bueno, tengo que decir que un cementerio no deja de ser cementerio y me causa un poco de “yeyin”, de “cosa”, de no sé qué en no sé dónde. Pero fuimos, rápidamente, para que a mis amigas no les diera un yeyin aun más grande del que ya tenían.

Cementerio de Punta Arenas-que hacer en Punta Arenas

El principal atractivo del cementerio son sus caminos llenos de abedules y cipreses canadienses. También esta lleno de bonitos monumentos y ornamentos que muestran la diversidad de inmigrantes que han llegado a la región.

Cementerio-qué hacer en Punta Arenas
Monumento en el cementerio de Punta Arenas

Monumento al Ovejero

El monumento en bronce, como su nombre lo dice, es una representación a escala real de un ovejero con su caballo, sus 8 ovejas y sus 2 perritos.

Monumento Ovejero-qué hacer en Punta Arenas

Un reconocimiento a los representantes de esta región ganadera.

Encuentro con pingüinos “salvajes”

Nuestra cita con los pingüinos empezaba a la 1 p.m. Almorzamos y la empresa turística nos recogió en nuestro hotel. Nos llevaron a un lugar un poco desolado, bueno la verdad, completamente desolado al lado del mar, ni un alma se veía a excepción de nuestros otros 10 compañeros y los dos guías, pero a mi me encantan los sitios así, la paz y tranquilidad están disponibles para poder estar contacto con tus propios pensamientos (ahumm, ahumm para los amantes del yoga). Y…. a caminar!!. 

Ahhh maravilloso!!, el contacto con la naturaleza, caminando al borde del mar (o mas bien al borde del Estrecho de Magallanes), un poco frio pero con los paisajes que veíamos y la caminata, nos calentábamos lo suficiente para seguir la marcha. Así era como nos veíamos 🙂

Después de 40 min de marcha a paso muy suave, nos dieron unos plásticos para usarlos como especie de botas y poder pasar un riachuelo sin mojarnos los pies. Pues que frio!!, el agua estaba helada y a pesar que no nos mojamos, el frio nos traspasó las botas y ya no nos abandonó. 

Aunque las fotos no hacen justicia a la paz y lo bonito que se veía todo, aquí les presento un intento, un poco inútil, de recrear la vista:

Y depués de caminar muuuucho, nos sentaron a recibir una pequeña conferencia en donde nos indicaban que los pingüinos estaban en libertad y como eran un poco salavajillos no estaban acostumbrados a ver seres humanos, así que deberíamos estar en silencio y sin mostrar nuestra presencia. 

Y los pingüinos aparecieron

Otra pequeña caminata de unos 10 minutos. Nos escondimos detrás de troncos de arboles muertos para ver como los pinguinitos salían del mar para ir a buscar sus nidos en tierra. Me sentía como fotógrafa de la National Geographic….pero sin la cámara. 😀 Las fotos no quedaron muy bien, pero bueno!!! no mucho material fotográfico, pero todo un acierto para los recuerdos en mi memoria. Fue una experiencia maravillosa poder tener los pinguinitos cerca, verlos actuar como lo harían normalmente sin la presencia de los seres humanos. Excelente decisión y sin haberlo planeado. Así pasa algunas veces en la vida, lo que menos planeamos es lo que más satisfacción nos brinda.

Puedes dar un click en la foto para verlas mejor.

Después de estar unos 40 minutos, ya me dolía el pompis=trasero de estar sentada entre las piedras y los pinguis como si nada, en lo suyo. Empezamos el retorno a “casa”. En total fueron 4 horas de caminata. Llegamos a oscuras al punto donde estaban los autos para llevarnos a nuestros respectivos hoteles, no sin antes darnos un delicioso chocolate caliente con algunas medialunas (croissants). Bastante cansados pero muy satisfechos, llegamos a dormir a nuestro hotel.

Y de regreso al hotel…..

Pero una ultima aventura nos esperaba en el hotel. Una de mis amigas se acostó en su cama para descansar cuando purrundundun, al piso fue a dar, la cama se había roto en dos!!. 

Después de media hora de risas (no de mi amiga porque ella estaba muy preocupada que le cobraran la cama) llamamos al encargado del hotel y le informamos el “pequeño” percance. Una nueva discusión acerca de la mala calidad de las camas…..afortunadamente no habíamos pagado con tarjeta de crédito así que no corríamos el riesgo que nos cobraran la cama. Para ser honestos, el encargado no nos hizo mucho mal rollo (creo que no era la primera vez que pasaba) y todo quedó arreglado rápidamente, no tuvimos que pagar la cama y mi amiga pudo descansar tranquila en una nueva cama.

Próxima entrada: Día 9 Punta Arenas a Puerto Natales (Chile)

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